Swarovski no es una marca de gafas: es una marca de cristal
Conviene empezar por aquí porque condiciona todo lo demás. Swarovski se fundó en 1895 en Wattens, en el Tirol austriaco, y lo que la hizo grande no fue la joyería sino una máquina: Daniel Swarovski patentó un sistema de tallado que permitía cortar el cristal con una precisión imposible a mano.
Todo lo que vino después —joyería, figuras, complementos y, mucho más tarde, gafas— sale de esa ventaja industrial. Cuando compras unas gafas Swarovski, lo que compras es cristal aplicado a una montura, no una tradición óptica.
Quién fabrica las gafas Swarovski (y el cambio de 2022)
Swarovski nunca ha fabricado sus propias gafas: las licencia. Y la licencia ha cambiado de manos hace poco, lo que importa si buscas un modelo concreto o un recambio.
- De 2011 a 2023: Marcolin. El grupo italiano, fundado en 1961 en el Véneto, lanzó la primera colección de gafas Swarovski en 2011 y renovó el acuerdo en 2017.
- Desde 2023: EssilorLuxottica. En diciembre de 2022 Swarovski y EssilorLuxottica anunciaron un acuerdo de licencia a diez años que sustituye al de Marcolin, y la primera colección bajo el nuevo acuerdo llegó al mercado en septiembre de 2023.
Para el comprador esto significa algo muy concreto: las monturas anteriores a 2023 y las posteriores salen de fabricantes distintos, con canales de posventa distintos. Si compras de segunda mano un modelo de la etapa Marcolin, no cuentes con recambios oficiales.
Qué tienen de particular estas gafas
El cristal es el argumento y también la limitación. Las monturas suelen llevar cristales engastados en la varilla, en la bisagra o en el frontal, y ahí se concentra el valor de la pieza.
Eso tiene dos lecturas honestas. La buena: es un acabado que ninguna otra marca hace igual, porque nadie más fabrica el cristal. La menos buena: un cristal engastado es un punto de fallo que una montura lisa no tiene. Se pueden soltar, y una montura a la que le falta una piedra no se arregla bien.
Qué mirar antes de comprarlas
- Revisa los engastes uno a uno antes de pagar, sobre todo de segunda mano. Pasa la yema del dedo por encima: si notas una piedra que se mueve o un hueco, deja la gafa donde está.
- Mira dónde están los cristales. Los que van en la cara interior de la varilla rozan con el pelo y con la patilla de unos auriculares, y son los que más se pierden. Los del frontal aguantan mejor.
- El peso. El cristal pesa. Una montura muy cargada de piedras se nota en la nariz después de un par de horas.
- La categoría del filtro. En una marca que vende acabado es fácil olvidarse de lo único que de verdad protege. Busca el marcado CE y la categoría, como explico en la guía de compra.
Cómo cuidarlas para no perder piedras
- Nada de ultrasonidos. Las cubetas de limpieza por ultrasonidos que usan en muchas ópticas son lo más rápido para aflojar un engaste. Si las llevas a limpiar, avisa de que montan cristales.
- Limpia con paño de microfibra seco sobre la zona de las piedras, y agua tibia con jabón neutro solo en la lente.
- Laca, perfume y crema solar atacan tanto el adhesivo del engaste como el brillo del cristal. Póntelos antes de las gafas, nunca después.
- Estuche rígido siempre. Una montura con relieve se engancha con todo lo que hay dentro de un bolso.
Preguntas frecuentes
¿Quién fabrica las gafas Swarovski?
EssilorLuxottica, desde el acuerdo anunciado en diciembre de 2022, cuya primera colección salió en septiembre de 2023. Entre 2011 y 2023 las fabricó Marcolin.
¿Los cristales son diamantes?
No. Son cristal tallado con alta precisión, que es la especialidad de la casa desde 1895. No son piedras preciosas y no deben valorarse como tales.
¿Se pueden reponer los cristales que se caen?
En la práctica es muy difícil, y en modelos anteriores a 2023 casi imposible por vía oficial. Es el principal riesgo de esta marca y conviene saberlo antes de comprar.
¿Se pueden graduar?
Sí, la mayoría admite lente graduada. Ten en cuenta que el peso de una montura con cristales, sumado al de una lente graduada gruesa, puede resultar incómodo.